Tuve el placer de disfrutar de una tarde tan amena con el señor Alberto Cañas el cual me cedió una cita para realizarle una entrevista un su casa en San José. Al ser Alberto Cañas escritor, político y abogado; decidí dirigir la entrevista hacia el escritor siendo un campo donde su conocimiento me proporcionaría mayor provecho. Llegué a la casa, me atendió la empleada y me pidió que esperara unos minutos en la sala, estaba bastante nerviosa; al llegar el señor Alberto Cañas, me recibió tan amablemente, para mi sorpresa por todos los comentarios negativos que me habían hecho de que eran una persona irritable.
Decidí hacer una pequeña introducción, claro el por qué estaba en su casa, pero a pesar de todo seguía bastante nerviosa, entonces decidí decírselo, consideré que iba a ser mucho peor si él lo notaba, respondió solo con una sonrisa y un par de palabras desmintiendo e
l dicho popular de que era muy bravo “Pregúntele a alguien que me conozca si alguna vez me ha visto enojado de verdad, pregúntele a mis hijos si me han visto enojado; talvez molesto, eso si pero enojado jamás.” De ahí en adelante la entrevista fue tan amena que ninguno de los dos notaba como el tiempo corría junto con nuestra conversación.¿Qué opina de los nuevos escritores nacionales?
Ahora los “escritores” escriben pero no se les entiende, escriben solo para grupos selectos de los cuales forman parte, pero ¿Cuál es el objetivo de escribir para grupos minoritarios? Hay que regresar a escribir para el pueblo, para las mayorías, con un lenguaje popular, entendiéndose éste no como un lenguaje vulgar sino que cualquiera lo pueda entender fácilmente. Actualmente existen grandes escritores nacionales como: Fernando Contreras, Daniel Gallegos, Ana Cristina Rossi, y Gerardo Campos.
Hay que prestarle atención a los libros especializados, son pocos los interesados en ellos, pero el interés de estos pequeños gremios es mucho.
Recuerdo un programa de televisión en el cual participaba hace mas de 20 años, junto a Felipe Azofeifa, Fabián Dobles y Joaquín Gutiérrez llamado “El café de los cuatro”; éste último personaje hablaba sin importarle nada y recuerdo que dijo una vez: “Ya a mi me queda pocos años de vida y lamentablemente no veo mis sucesores”.
Como promotor del arte y de la cultura, ¿Considera que Costa Rica apoya a los artistas en este ámbito?
Según mi opinión el Ministerio de Cultura no existe desde 1987 (duró 8 años), después de este tiempo es un asunto administrativo, burocrático que no se sabe que hace, que financia extravagancias, por ejemplo un Hamlet protagonizado por una mujer, Romeo y Julieta en overol.
No se proyecta y gastan desmesuradamente. Nada de lo que este ente realiza sale de la zona de San José. Se han gastado 6 millones de colones en producir una ópera, donde se cobran 25 mil colones la entrada, la dan 4 veces y la crítica habla pestes de la puesta en escena, es tan compleja que no se comprende. Vea la reciente Fausto presentada en el Teatro Nacional; se gastó en ella el dinero destinado para la restauración del teatro.
No entiende que las cosas buenas reciben apoyo porque la gente va.
¿Qué lo motivo a ser escritor?
Desde muy niño quería ser escritor aunque nunca lo he podido entender, era algo que sentía. Mis padres me fomentaron mucho la lectura, también los profesores en el Liceo de Costa Rica me impulsaron bastante, principalmente Isaac Felipe Azofeifa, que fue mi maestro. Considero que alcancé la madurez suficiente para ser escritor a los 35 años, y que toda mi juventud pase haciendo garabatos, de los primeros cuentos algunos los retomo en “Los cuentos del gallo pelón”.
¿Cuál de sus obras es su favorita y por qué?
Guardo cierta predilección por mis cuentos y entre ellos el que más me gusta es “Crisantema” Entre mis obras de teatro: “La segua” (por ser la mejor), “Ni mi casa es ya mi casa” (por ser la más cercana a él y por tener un gran sentido autobiográfico), “Una bruja en el río” (muy personal), y por último “Uvieta” (por mayor éxito).
¿Existe algo de su vida de lo que se arrepienta o le gustaría cambiar?
Hay cosas que uno hizo en la vida, luego se da cuenta que no las hizo bien; pero el no haber hecho nada de esas cosas no hubiera cambiado mi vida porque son solo pequeños incidentes y no grandes decisiones. De ninguna gran decisión me he tenido que arrepentir sobre todo porque las decisiones más grandes las he tomado con mi esposa, a la cual califico como el ser más inteligente que haya nacido en el mundo, que nunca se equivoco ni nunca dio un mal consejo, a la cual recuerdo con mucho cariño, y un poco de tristeza ya que falleció recientemente, 61 años de casados más los 3 años de noviazgo. Mis hijos son obra completamente de ella, mi familia es un éxito por ella y no por mí. Un dato curioso es que Figueres y Otton Solís le consultaban más a ella que a mi mismo porque también sabían que ella no se equivocaba.
¿Qué opina sobre el país y la crisis que enfrenta?
El país se enfrenta a la peor situación en su historia. Vivimos en una corrupción total, una clase política que decidió enriquecerse y una clase que decidió apoderarse de la política, la cual tiene como único interés el negocio antes del bien publico. Pero hay que tomar en cuenta como esta reaccionando el pueblo, gente humilde que empieza a darse cuenta de las cosas y no permite que pasen así no mas, se plantan y dicen “NO” ante las injusticias de las cuales están siendo objeto; el pueblo esta harto de que los negocios de algunos vayan antes que el bien público.
La violencia es producto del narcotráfico, de la droga. Ésta es producto de la miseria, pero al mismo tiempo la miseria es producto del olvido que hizo el estado al pueblo costarricense.
¿Cuál es su opinión sobre el TLC?
El TLC fue algo que no se le ocurrió a William Walter cuando vino. Ya que es el último acto del destino manifiesto. Lo más grave sobre el TLC no es lo que Estados Unidos propuso, sino lo que los negociadores nacionales fueron a regalar o a vender no está muy claro; los negociadores resulta están pagados por fondos estadounidenses.
¿Qué genero literario prefiere y dentro de este cuál es su escritor favorito?
Siempre he sido un inagotable lector de teatro hasta hace poco tiempo porque las nuevas obras no las logro entender y de lo viejo considero que me queda muy poco por leer, disfruto de la narrativa, pero de un tiempo para acá prefiero los cuentos y la historia.
Autores más influyentes: Pirandeli, me cambio la perspectiva literaria estética, una visión del mundo totalmente diferente, una concepción del teatro diferente, un revolucionario completo que nunca fue difícil de entender. También Estefan Stuaifer, Víctor Hugo, Chejov el cual ha influido más fuertemente sobre mi.
¿Qué opina sobre el presidente Arias y la Asamblea Legislativa?
La actual Asamblea Legislativa es una de las mejores que ha tenido el país, no ha habido escándalo ni corrupciones, si estamos de acuerdo de que se pelean y discuten, pero es parte de su correcto funcionamiento; y las cosas no salen con la velocidad que quiere el gobierno, esto no es posible ya que existen hasta 6 partidos, entonces todos tienen ideas diferentes. Las leyes que salieron son mejor que aquellas que entraron al plenario. La Asamblea está cumpliendo con su deber, es un cuerpo deliberativo, de discusión, de debate.
¿Qué opina de los diarios y de los periodistas de hoy?
Los periodistas actuales son muy buenos, el problema son los periódicos, porque son empresas comerciales entonces le dan importancia a cosas intrascendentes.
Los periódicos de mi época fomentaba la polémica, ya esa polémica entre dos personajes no se ve porque ocupa mucho espacio; entonces vamos llegando a un periodismo de resumen, la información extranjera es limitada, y los nacionales está bien pero les falta la opinión de expertos que no escriben, pero que saben sobre lo que se está hablando, que pueden pedirle su opinión verbalmente. Los periódicos también están montados en el TLC, actualmente los dueños de los periódicos son sociedades anónimas.
De los grandes periodistas Pío Víquez Rogelio Fernández, Otilio Ulate eran dueños de su periódico, eso ya no se ve.
¿Cuáles serian sus consejos para un escritor joven?
Leer mucho, pero buena prosa como por ejemplo: Julio Carpentier, Benedetti, Borges, García Márquez para aprender a escribir el español, existen otros buenos prosistas pero no se pueden considerar como maestros.
Lo peor que se puede hacer como estudiante de periodismo es leer los textos sobre periodismo que hay, porque todos están escritos como al revés, escritos en la peor prosa del mundo.
Tener en cuenta la diferencia entre la comunicación oral a la escrita, no se puede escribir a como se habla.
Claudia Prearo

No hay comentarios:
Publicar un comentario