
Embarazo en jóvenes estudiantes preocupa a la sociedad.
- 800-226-26-26 es la línea gratuita que ofrece el PANI a las madres adolescentes para brindar ayuda.
- El nuevo programa Nuevas Oportunidades del Ministerio de Educación Pública (MEP), le permite a las adolescentes salir adelante
Laurita se encontraba como de costumbre en clases, cuando de pronto, sin aviso, empezó a sentirse mal, con nauseas y vomito, pidió permiso para ir al baño; después de vomitar continuaba sintiéndose mal, y de la misma forma a como empezó, acabó. Sin entender lo que le ocurría aun, hizo un par de cuentas en su mente “si me vino la regla el 12 de noviembre y ya estamos 17 de diciembre….”, el silencio se abrió paso después de esta reflexión, podía estar embarazada ya habían pasado 37 días desde su último periodo, era definitivo, estaba embarazada.
¿Cómo era posible? Cuando había empezado a salir con Juan quedaron de cuidarse, para no tener este problema. Corrió a contarle al otro ser involucrado en el hecho, se lo llevo a aparte de su grupo de amigos y le contó, consternado por la situación y sin saber que hacer le dijo “no es mío, jamás, vos andas con otro y me queres echar la bronca a mi, vaya a ver como le hace”. Quedo sumida en la sorpresa al escuchar esas palabras, comenzó a llorar porque no sabía que mas hacer, ¿Cómo era posible que le dijera eso, si ella solo había estado con él y él mismo se lo había pedido como “prueba de amor”?.
Con apenas 16 años debía enfrentarse ya a una responsabilidad que para muchas mujeres adultas ya es una difícil etapa. Lastimosamente una realidad que embarga al país, una decisión que cambia muchas vidas y una sociedad que se dedica simplemente a juzgar. Tres elementos muy sencillos de nombrar, pero que juegan papeles clave en la historia de tantas jóvenes estudiantes, que deben dejar las aulas y su adolescencia, para convertirse en madres.

Cada día más adolescentes inician una vida sexual, sin temor o conocimiento de las consecuencias; viven con la filosofía de “a mi no me va a pasar, eso le pasa a los demás”. Las razones para que esto suceda son variadas, entre ellas la falta de información, la presión social, una incipiente curiosidad o una decisión errónea.
A pesar de tomar una decisión tan importante para sus vidas, la inmadurez característica de la edad y la poca experiencia ante las situaciones de la vida a las que aun no se han enfrentado, no les permite visualizar las secuelas de una mala decisión, tomada en un segundo de pasión o de simple excitación, lo que puede dejar en toda una vida y es que sexualidad sin información y sin responsabilidad, puede causar desde enfermedades extremadamente contagiosas que pueden costarles la vida, o en el mejor de los casos, un embarazo no planificado. Dicha situación ha venido acrecentándose en los últimos años y se ha ido convirtiendo en un tema de preocupación en nuestra sociedad.
Son muchas las adolescentes que cursando sus estudios, deben enfrentar la realidad de convertirse en madres, se encuentran casos de jóvenes que decidieron seguir endosando su uniforme cuando incluso un abultamiento en la camisa deja a la mirada curiosa de la sociedad, la espera de una nueva vida; mientras que otras con mucho dolor deciden colgar el uniforme en el armario para siempre; sin embargo, siempre existirá una misma decisión que une los distintos casos, y que lleva a la sociedad, a las familias y a las instituciones educativas a preguntarse, ¿En qué estamos fallando?
El problema principalmente se encuentra en el momento en que se sabe la noticia de un embarazo a esta edad, las jóvenes frenen sus estudios; por múltiples razones, tales como: vergüenza, nuevas prioridades, como castigo por parte de sus padres. Al ritmo en que se mueve el mundo, un joven, de ambos sexos, sin un título de bachillerato no logra surgir; la educación representa la única opción para mejorar y salir adelante, para mantener una familia.
El problema no es tanto que el adolescente deje sus estudios, porque mas adelante, en el momento en que se percate de la importancia de la educación, puede regresar y superarse; sino que con un hijo ya no es lo mismo, ya que demandan todo el tiempo de la madre.
De esta manera tuvimos la oportunidad de entrevistar a Cristina Delgado Delgado, una madre de 22 años, quién abandonó sus estudios cuando debía iniciar undécimo año. Mientras estudiaba en el Liceo Rodrigo Facio, cursando décimo año, a sus 17 años, debió enfrentar la realidad, esperaba un hijo.
Cristina Delgado asegura con lágrimas en sus ojos que no es fácil salir adelante pero tampoco imposible.Primero, una prueba de embarazo casera, alertó a Cristina de lo qué podía estar sucediendo, sin querer creerlo, se realizó una prueba de sangre que le confirmó la noticia y la introdujo totalmente en un nuevo mundo. Temerosa e invadida por los nervios de lo que debía enfrentar, recurrió en primera instancia a una amiga, luego a su hermana y por último, con el mayor de los temores, decidió hablar con sus padres, quienes la han apoyado hasta el día de hoy según aseguró.
Para ella, lo peor en ese momento fue el susto al dar la noticia, después afrontar otra situación que le causó mucho dolor; al quedar embarazada, logró terminar el décimo año que cursaba, sin embargo, debía presentar dos materias, en fechas cercanas al nacimiento de su hijo, lo que le impidió ir a presentar para eventualmente, ingresar a undécimo año, de esta manera, Cristina abandonó sus estudios e inició su nueva vida con el apoyo de su familia.
“Del tiempo mío disponen mis hijos, yo no puedo disponer de mi vida” dijo Cristina, ella asegura que no solo cambia la vida por completo, sino también los sentimientos pues una madre se da cuenta de lo que es capaz de hacer y lograr por su hijo, y aunque con un poco de tristeza confesó que sabe que perdió su adolescencia y que su vida ya no era igual a la de sus amigas; no se arrepiente, pues su hijo ha sido su mayor bendición, “Es lo más bonito que tengo, por ellos es que salgo adelante”, aseguró Cristina con lágrimas en sus ojos juntó a Valentina, su hija de año y medio y Andrey su hijo de 4 años.

Ministerio de Educación Pública
Actualmente, Cristina es madre de dos hijos y este año logró terminar su bachillerato por medio del programa Nuevas Oportunidades del Ministerio de Educación Pública (MEP), lo que la ha llenado de alegría y orgullo.
El cual consiste en una estrategia didáctica mixta de educación, que incluye en su ejecución un componente de lecciones presénciales de 120 minutos semanales para cada asignatura y un capítulo de autoaprendizaje de preparación autodidáctica por parte del estudiante en su casa, con el apoyo de libros de textos elaborados con ese propósito. Incluye el sistema de evaluación para 7°, 8°, 9°, 10° y 11°. Cada materia tiene un costo de ¢2.800 para el 2008 el cual puede variar de un año a otro.
El Programa Nuevas Oportunidades Educativas para Jóvenes fue creado en el año 2000 como un programa de Educación Secundaria y diversificada del MEP. Año con año ha aumentado la cantidad de jóvenes y adultos que buscan alternativas de superación personal, integrándose en diversos programas que les permitan obtener una educación de calidad para iniciarse en el camino hacia la Educación Superior, de ahí que el MEP desee relanzar la educación costarricense, el Programa Nuevas Oportunidades Educativas para Jóvenes es una alternativa que el Departamento de Educación para Jóvenes y Adultos ofrece para el mejoramiento de la educación formal.
Para mayor informacion se puede acceder a la pagina del MEP: http://www.mep.go.cr/
Patronato Nacional de la Infancia
Actualmente existen muchos casos similares a los de Cristina, por esa razón el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), inició el pasado 27 de agosto la campaña con la frase “El mejor lugar donde una adolescente madre debe estar es un aula”, campaña con la cual promocionan la línea 800-226-26-26, en la cual las adolescentes madres, pueden comunicarse de forma gratuita para conocer las distintas formas en las que pueden recibir ayuda y de esta manera no verse obligadas a abandonar sus estudios.
El proyecto inició en el año 2007 como el programa de Reinserción y Permanencia Educativa del PANI, sin embargo, la fuerte demanda por parte de las jóvenes madres, obligó a esta institución a concretar proyectos y ofrecer una mejor atención por medio de la línea gratuita de ayuda para este año 2008.
Para más información sobre proyectos del Pani la página web es: http://www.pani.go.cr/
Nadie dice que sea imposible ser una madre adolescente, es simplemente un proceso que no va acorde con la etapa de la vida que estas jóvenes están viviendo. Los niños son un reflejo de sus hogares, por eso esta en nosotros como adultos hablar con nuestros hijos e inculcar valores y no miedo; el sexo no es malo, ni satánico, es un proceso natural del ser humano, no debemos transmitir esos “tabúes” de generaciones pasadas. Hay que crear conciencia en nosotros para enseñarles correctamente.

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